Domingo, 20 de julio de 2008

Viernes 21:39 de julio, llevo a un familiar a la estación de autobuses de la Plaza de Armas. Vamos con el coche repleto de maletas porque inicia un largo viaje. Entramos en el aparcamiento de la estación y, luego de aparcar desorientados por la falta de señalización preguntamos al cobrador donde se encuentra el ascensor que nos lleve al vestíbulo de la estación. La respuesta tiene un tono de haberla repetido mil veces: “el ascensor está averiado, tienen que subir por la acera de esa rampa de entrada de vehículos”. Genial, “el” ascensor” (¿solo hay uno?) para varios cientos de plazas de aparcamiento no funciona. Subimos pues cargados de maletas por la estrechísima acera en rampa ascendente, expuestos a que un coche nos pudiese atropellar. Llegamos al exterior y tenemos que dar un largo rodeo hasta la rampa ya que las escaleras peatonales de acceso son tan empinadas que hacen imposible el acceso por ellas. Entramos por fin en el vestíbulo y el se hace insoportable: pese a haber muy pocas personas la temperatura es muy elevada. Salgo al exterior y el termómetro de la calle marca 36 grados con lo que en el interior cálculo que 38. Aun así las puertas de la estación están abiertas de par en par porque dentro hace más calor aún. En la cabina de información no hay nadie como tampoco ningún cartel sobre que el aire acondicionado no funciona. Solo un vigilante de seguridad se pasea indiferente a todo esto, uno para toda la estación, andenes incluidos. La gente sentada con cara de cansancio no protesta, está resignada, algo que vemos muy frecuente en esta Andalucía indolente que ha conseguido el régimen sociata. Súbditos antes que ciudadanos. Y pagan el pato las clases mas desfavorecidas porque los mas pudientes no se  desplazan habitualmente en autobuses. Nos refugiamos en el bar donde si hay aire acondicionado, eso si, tienes que pagar para sentarte y consumir.

Mas tarde bajamos a los andenes. Allí el ambiente es de semioscuridad por los escasos puntos de luz por lo que apenas se distingue la acera de la calzada con el consiguiente peligro de atropello. Tampoco existe señalización ninguna que indique donde se ubicará tu autobús ni alguna otra información. Mientras la gente suda y muchos fuman violando la disposición legal respecto al tabaco, con la complicidad de la organización de la estación que en ningún lugar recuerda la prohibición de fumar.

Ahora reflexionen e imaginen que llevamos a la estación a un señor de avanzada edad y a un bebé..evidentemente estaríamos haciendo correr peligros en sus vidas.

Señor alcalde, señora consejera de obras públicas, no tienen Vdes vergüenza. Si Andalucía recibe la misma asignación presupuestaria por habitante que Madrid, yo quiero los mismos servicios. Y métanse su progresismo por donde les quepa.

Sr. Zoido meta en su agenda la visita a este lugar. Y vaya provisto de cantimplora. Luego esto al pleno y a la prensa.


Publicado por Moebiussss @ 11:45
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Publicado por Invitado
Lunes, 21 de julio de 2008 | 17:13
En la Andaluc?a progresista los socialistas van en coche y los comunistas en bicicleta. Los que van en autobus ni pinchan ni cortan.