
Estos son algunas de las más sonadas marchas atrás del Ayuntamiento de Sevilla en los últimos tres mandatos. (ABC)
El Prado. Descartar la construcción del edificio municipal del Prado proyectado por Moneo y aprobado por el Ayuntamiento de Soledad Becerril fue la primera medida adoptada por Monteseirín como alcalde de Sevilla. Las obras ya habían comenzado. Años después, y con un contencioso en curso por el que la concesionaria reclamaba en torno a los 5 millones de euros, el Ayuntamiento ha tenido que retomar la idea del edificio aunque con otros usos y asegura estar en conversaciones con la empresa concesionaria, Dragados, y el arquitecto para retomarlo.
Tablada. El Ayuntamiento ha sufrido ya varios reveses en los tribunales a cuenta de su proyecto de expropiar la dehesa de Tablada. Hasta tres expedientes ha tramitado sin éxito. Los propietarios del suelo piden compensaciones acordes al valor del suelo en el mercado en virtud de los últimas operaciones de compra-venta que se realizaron en la dehesa.
Tussam. En el segundo mandato, y como consecuencia del pacto de gobierno con IU, el Ayuntamiento paró un proceso de concurso público ya lanzado para la venta de los terrenos de las antiguas cocheras de Tussam. El procedimiento estaba a punto de cerrarse con un adjudicatario al que se había remitido un precontrato. La operación aseguraba el ingreso de 43 millones de euros en las maltrechas arcas de la empresa municipal de transporte. La empresa adjudicataria fue al contencioso que ganó en primera instancia aunque por cuantía menor (31.000 euros). El asunto sigue en los tribunales, donde la empresa reclama una indemnización de 24 millones de euros. Curiosamente, años después el mismo gobierno municipal presidido por Monteseirín que convocó el concurso y luego lo paralizó, propuso una operación similar mediante la venta del edificio municipal de Diego de Riaño para la construcción de pisos de renta libre para aminorar la grave crisis financiera que mantiene Tussam. El concurso resuelto recientemente ha quedado desierto por falta de interesados.
Encarnación. También tras el pacto de gobierno de IU se paralizó el proyecto de La Encarnación, cuyas obras estaban en marcha. El Ayuntamiento se vio obligado a indemnizar a la empresa adjudicataria con siete millones de euros.
La Alameda. En esta ocasión la marcha atrás no afectó a proyectos en marcha pero supuso destrozar obras recién terminadas que fueron iniciadas en el mandato anterior cuando Monteseirín gobernaba con apoyo de los andalucistas.
Tranvía. La falta de planificación del proyecto y las urgencias electorales han marcado la corta vida del Metrocentro. La marcha atrás más sonada fue la de sustituación de las catenarias de la avenida, que el Ayuntamiento pretendía desmontar y montar cada semana santa. Sin poder concretar cuando habrá tranvía sin catenarias, las sustituyó por farolas de gran porte. El papel del tranvía como medio vertebrador del transporte público en el centro se puso en evidencia cuando se demostró que en contra de los planes municipales, la conexión directa Plaza Nueva-Campana es inviable.
Centro comercial Alcosa.- tras dar la licencia de obras para su construcción las protestas vecinales obligaron al ayuntamiento a dar marcha atras lo que supone un debe de 9 millones de euros
Mezquita.- Cuatro años después de firmar un polémico acuerdo con la Comunidad Islámica, los tribunales tumban la cesión de suelo. Los promotores sopesan pedir indemnización por los gastos realizados que cifran en torno a los 200.000 euros.
Ciudad del Caballo.- el Ayuntamiento tendría la obligación de abonar a la sociedad de Miguel Gallego el importe de las cocheras, es decir los 2,9 millones de euros
Música maestro
Que malo eres
Alfredo que malo eres
Que malo eres
Alfredo que malo eres
Y bis tantas veces como queramos en vez de tanto GASTAR dedícate a trabajar….