Zoido al callarse mostró su debilidad y su "centrismo" que se basa en recibir palos con resignación sin decir ni pío.
Si hubiera dialogado con los gritones, estos se habrían achantado porque no tenían argumentos y muchos hubiéramos visto a un futuro alcalde sin necesidad de que nos lo "recomiende" Arenas que es casi como condenarlo a estar eternamente en la oposición..
Zoido mostró su falta del iderazgo y los triunfadores fueron los de IU. Una gran oprtunidad perdida para el PP.