
Todo el mundo sabe que los árboles se podan en otoño así como
que en Sevilla la primavera se adelanta a finales de febrero que es el momento que, al elevarse las temperaturas, empiezan a brotar las nuevas hojas de los árboles.
Pues bien, el ayuntamiento de Sevilla hace caso omiso a la lógica y poda ahora a finales de febrero, algo que en nada beneficia la arbolado.
Vamos, que ni esto saben hacer