El tiempo va esclareciendo el escándalo de las subvenciones a entidades comunistas del continente americano aprobadas por el líder de IU, Antonio Rodrigo Torrijos,
en diciembre de 2008.
Como desveló ABC, aquellas subvenciones no se
recibieron en sus lugares de destino, lo que levantó las sospechas de
la oposición de que pudiera tratarse de una trama de cooperación
ideológica. Entonces Torrijos respondió que las ayudas no se conocían
en sus destinos porque el dinero no había salido del Ayuntamiento.
Incluso aclaró que no se librarían las cantidades correspondientes a
cada uno de los proyectos hasta que su ejecución no fuera justificada.
Pero la realidad era bien distinta. Torrijos estaba sostendiendo esta
teoría a pesar de haber firmado un convenio de colaboración entre la
Fundación DeSevilla -controlada por IU- y su Delegación de Relaciones
Institucionales para concederle 990.000 euros para «proyectos de cooperación directa»,
en el que se especifica que «el 75 por ciento de dicho importe será
abonado a la firma del presente» contrato. Si por Torrijos hubiera
sido, el dinero habría salido. Pero no lo hizo. Y la razón no era que
había que esperar a la justificación, sino que el interventor municipal
decidió frenar ese pago porque la Fundación DeSevilla no había rendido cuentas aún de otras ayudas de cooperación directa aprobadas
con anterioridad. Concretamente, la jefa de área de Cooperación,
Lourdes Vidal, había hecho un informe aclarando al comunista Miguel
López Adán, gerente de la citada fundación, que no estaba al corriente
de sus obligaciones en la presentación de las facturas de un proyecto
en Mauritania. Y eso bloqueó los polémicos proyectos de Nicaragua
-investigado por el Estado nicaragüense-, Colombia -la Fiscalía sigue
los pasos del receptor de la ayuda- o Cuba -donde se negó en su momento
la llegada de los recursos-.
Supimos entonces que la autora del informe que provocaba
esta situación, Lourdes Vidal, fue cesada de su puesto. Y
posteriormente también se descubrió que en una Junta de Gobierno de julio de 2009 se aprobó, por vía de urgencia, el pago de estas ayudas a la Fundación DeSevilla,
pero con una importante modificación: el plazo para la ejecución de los
proyectos se prorrogaba seis meses a partir de la fecha incial de
finalización, acordada para septiembre. El último día de este mes, por
tanto, caduca la prórroga y la Fundación sigue sin dar cuenta del
asunto. Sin embargo, ha aprobado el pago de 1.300 contenedores de basura para Cuba, que es uno de los proyectos incluidos en el convenio firmado con Torrijos.
Un año y medio después, los 990.000 euros siguen teniendo como destino las polémicas subvenciones
a entidades comunistas. Ni la objeción del interventor ni la falta de
justificación han cambiado la postura de Torrijos, quien, pese a
mantener su postura, se aferró a la orden de la Intervención municipal
de no librar la partida para argumentar que el dinero no había salido
de Sevilla y acusar a los periodistas de falta de rigor en la
información.
Es más, ABC ha tenido acceso a un informe jurídico que el propio Torrijos encargó en julio del año pasado para estudiar fórmulas para eludir la negativa del interventor a otorgar el dinero.
Su intención en todo momento fue pagar el 75 por ciento antes de que se
justificara nada. Pero su versión oficial improvisada jamás varió en
sus comparecencias públicas. «El dinero no ha salido del Ayuntamiento y
no saldrá hasta que los proyectos se justifiquen», dijo en reiteradas
ocasiones. Otro detalle: el citado informe jurídico lo firma,
casualmente, Marcos Peña, su ex jefe de gabinete y autor también del
informe que justificaba los despidos en Sevilla Global, a quien el
grupo municipal de IU ha concedido la gestión de un centro de artes marciales en Hytasa.
Pero el interventor no dio su brazo a torcer por una cuestión
fundamental: los trece proyectos subvencionados eran en realidad
«contratos de suministros no justificándose la intermediación de la
Fundación, ya que ésta no puede ser considerada medio propio del
Ayuntamiento». Dicho en román paladino: Torrijos otorgó el dinero a un organismo externo controlado por su partido
que no podía ser fiscalizado por el Ayuntamiento. Y, lo que según el
interventor es definitivo, «constan en los proyectos entidades
encargadas de cada uno de los proyectos, poniéndose de manifiesto que
no es la Fundación la beneficiaria de la subvención».
Más claro: DeSevilla es una mera intermediaria entre quien concede el dinero
-Torrijos a través de Relaciones Institucionales- y el beneficiario
final -el Injuve sandinista de Nicaragua, Redvivir en Colombia, la
Central de Trabajadores de Cuba...-. Ante esta situación, la pregunta
es evidente: ¿A quién tiene que rendir cuentas el beneficiario final, a
la Fundación o al Ayuntamiento?
Si DeSevilla es la encargada de
repartir el juego, parece claro que el dinero deja de estar fiscalizado
en las dependencias municipales en cuanto se ingresa en la cuenta de la
Fundación.
Pero las cosas no son tan sencillas. Según el reglamento
municipal de subvenciones, Relaciones
Institucionales -es decir, Torrijos- tiene que probar el gasto en estos
proyectos en los tres meses posteriores a su ejecución. En junio
se acaba el cuento. Si el interventor no considera correcta la
justificación, la Fundación DeSevilla tendrá que devolver el dinero al
Ayuntamiento. Y si la versión que el gerente de la fundación, Miguel
López Adán, dio al consejo municipal de cooperación el 30 de noviembre
del año pasado es cierta, el lío es descomunal para IU.
López asegura
que el partido ha adelantado el dinero para poder ejecutar sus trece
proyectos de cooperación hasta que el Ayuntamiento libre esas
cantidades.
Entretanto, Torrijos ha acusado a los periodistas y a la oposición de no tener escrúpulos con un asunto tan serio como la solidaridad.
Pero es él quien lleva un año y medio esperando a que DeSevilla ingrese
por fin los 990.000 euros de la discordia. Y pocas entidades tienen
tantas oportunidades después de acumular tal ristra de escándalos.
http://www.abcdesevilla.es/hemeroteca/historico-22-03-2010/sevilla/Sevilla/iu-sigue-sin-justificar-las-ayudas-a-entidades-afines-en-america-tras-un-a%C3%B1o-y-medio_114344680460.html