Martes, 12 de febrero de 2008
El proyecto de la com?nmente llamada Ley de la Memoria Hist?rica, aprobado por el Gobierno en septiembre del a?o pasado, invocaba en su exposici?n de motivos la necesidad de ?cerrar heridas todav?a abiertas en los espa?oles y de dar satisfacci?n a los ciudadanos que sufrieron directa o indirectamente las consecuencias de la Guerra Civil?.

El texto pactado entre PSOE e IU no s?lo no va a ?cerrar las heridas? del enfrentamiento entre los espa?oles durante la Guerra y el franquismo sino que las va a reabrir porque se trata de una iniciativa sectaria y partidista que interpreta aquella tragedia de acuerdo solamente con la visi?n de uno de los dos bandos de la contienda.
Al no derogar las leyes del bando republicano dictadas entre julio de 1936 y abril de 1939, cuya aplicaci?n permiti? la ejecuci?n sumaria de miles de inocentes.
Adem?s s?lo habla expresamente de las v?ctimas del franquismo sin mencionar jam?s a las otras.
Estamos ante una memoria selectiva y sectaria, que deroga expresamente la legislaci?n franquista para abrir la v?a a la revisi?n de los juicios del bando nacional y el franquismo pero no a la inversa.
Esta ley pretende reinterpretar la Historia y convertir la desgraciada contienda que finaliz? hace 68 a?os en una pel?cula de buenos y malos.
Zapatero ha cometido en esta ley el desprop?sito de pretender enlazar la actual legalidad democr?tica con la de la Segunda Rep?blica, tachando de un borr?n cuatro d?cadas de Historia. El resultado es un bodrio que har?a bien en retirar, aunque s?lo fuera para no molestar a la mitad del Parlamento y de la naci?n.

Publicado por medicinanuclear @ 23:10  | CAMPA?A
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Publicado por Invitado
Martes, 12 de febrero de 2008 | 23:40
Cuando no se tienen ideas para el futuro lo f?cil es escarbar en el pasado. Es lastimosos que se juegue con estas v?ctimas de la guerra civil que llevaban a?os descansando en paz.Los Celtas, los Iberos , los Visigodos, los Rojos y los Nacionales son nuestros or?genes, aprendamos de sus aciertos y de sus errores para no repetirlos. La historia est? ah?, no hace falta ninguna ley de la memoria para reescribrila.