Viernes, 14 de marzo de 2008

Últimamente voy poco al centro, pero cada vez que tengo la oportunidad hago un esfuerzo y lo visito. El día de Andalucía visité el Ayuntamiento. “La casa grande de los sevillanos” o algo así rezaba en un cartel en la puerta.


Días mas tarde presencié una “mudá”, por cierto que belleza. El paso desnudo, deslucido. Los costaleros al descubierto, el aguaó bromeando con los costaleros reservas. El capataz imponiendo su mando con palabros que no usará con las imágenes presentes. El ambiente transpiraba nerviosismo e ilusión por la cercanía del gran día.


Y todo brilla, todo reluce y la Encarnación, Campana, Sierpes…, acogen hospitalarias a los sin techo. Que despropósito, cuantos indigentes esparcidos por el suelo como si fueran el estiércol donde se cultivan esos champiñones gigantes. Algún sabio dijo que todo brilla junto a la mierda, ¡pero Sevilla no necesita mierdas para brillar!.


Y pensé que si yo fuera alcalde, a esos sin techo les ofrecería la casa grande de los sevillanos, y les encauzaría en la senda de la dignidad y mientras quedase uno solo no consentiría que creciese un solo champiñón de mierda.

 

  

Fdo;. Titurri


Publicado por medicinanuclear @ 17:03
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