Viernes, 15 de agosto de 2008

En el siglo XIX por orden del gobierno, unos funcionarios diseñaron una división provincial y regional de España.  Se basaron en supuestos históricos pero también en un reparto de terreno para no desequilibrar mucho las regiones creadas.

De esta manera se crearon regiones que nunca existieron en la realidad como entes independientes o lo fueron hacía mucho tiempo, sino que eran partes de Castilla: Galicia, Castilla la Nueva, Extremadura, Murcia, Andalucía, etc.

Se añadieron territorios a regiones que quedaban demasiado pequeñas como es el caso del este de la Comunidad Valenciana. Trozos de tierra cambiaron de manos como el Valle de los Pedroches que fue extremeño y ahora es andaluz.

Posteriormente en la II República se inventó una comunidad “histórica” que nunca lo fue: El País Vasco, uniendo de manera artificial los señoríos de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa.

Y para remate, durante la transición, fue el partido de UCD de la mano de un ministro andaluz, Clavero Arévalo, el que literalmente y para contentar a los nacionalistas vascos y catalanes, residuos del fascismo del siglo pasado, se diseñó un estado de las autonomías donde se destruyó literalmente España que era un país con mas de 500 años de existencia  fruto de la unión de Castilla y Aragón. Para ello se rebuscó en historias reales o ficticias para justificar lo injustificable y creando comunidades artificiales. El remedio resultó ser peor que la enfermedad.

 

Solo hay que leer un poco la historia para saber que muchas de las autonomías actuales, la mayoría, no han tenido nunca existencia como país independiente. Nunca existió un país gallego, ni riojano, ni andaluz, etc. Y los países “antiguos” lo fueron hace tantos siglos que no tiene sentido hablar de ello. Pero en las distintas CC.AA., con las políticas de educación transferidas, se han encargado de inventarse una historia para justificar el poder pueblerino y cateto en cada una de ellas.

El tema está que lugar de la historia ponemos el listón. En el año 700 toda la península Ibérica era un solo país visigodo  y en el 100 parte del imperio romano; a partir del 711 fuimos un mosaico de pequeños países en el que le invasor musulmán creo la España mas racista y despótica que jamás hayamos conocido. Probablemente Almanzor fue el más  cruel habitante de estas tierras en toda su historia.

Desde 1492 toda la península menos Portugal se llama España por lo que lo más razonable es apoyar esta última tesis.

 

Esta obsesión de nacionalidades ha llegado a un punto que ya prácticamente nada se considera español porque se alega que cualquier cosa pertenece a una de las 17 taifas que de momento conforman España.

 

Existe España aunque muchos se empeñen en negarlo. Y somos una de las naciones más antiguas de Europa. El falsear la historia solo nos conduce a la destrucción.


Publicado por Moebiussss @ 8:35
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