S?bado, 13 de diciembre de 2008



No atacan a las personas sino a los símbolos del sistema y del capitalismo. De ahí su denominación o las señas de identidad de las que presumen. Enemigos acérrimos de los neonazis, sus actos vandálicos, teñidos de principios solidarios como argumento, están plagados de destrucción y de violencia contra el mobiliario urbano, entidades bancarias, sedes de las instituciones, comercios... Un lenguaje violento que no solo usan sino del que abusan, a pesar de considerarse «pacifistas», un verbo que parecen conjugar de una forma muy particular.

Se manifiestan también a favor de los inmigrantes y de los antiglobalización y suelen estar vinculados a los colectivos de «okupas» .

 

Aprovechan la celebración de acontecimientos multitudinarios para arrimar el ascua a su sardina, es decir, sacar partido de ello en beneficio propio. Así, comienzan sus «guerras de guerrillas» contra el orden establecido, sembrando el caos y los incidentes amparándose en la masa.

 

Los enfrentamientos con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado son una constante en sus acciones, que suelen acabar en auténticas batallas campales. En las manifestaciones contra la globalización, concentraciones de ideología «ultra», o cualquier suceso que ellos consideren que pueden abanderar se mueven como pez en el agua.

 

Ni contagio ni mimetismo. Las iras de los grupos antisistema se desatan aprovechando cualquier pretexto. Sus acciones violentas no son espontáneas, están planificadas a través de las webs, y se extienden por las grandes ciudades como una mancha de aceite. Un ejemplo de ello es lo sucedido ayer con motivo del crimen del menor griego.

 

Correa de transmisión

 

Las algaradas que protagonizan son su razón de ser y las que les mantienen en activo, e internet se ha convertido en la herramienta perfecta para convocarlas, difundirlas y transmitirlas, prácticamente, en directo en sus webs y en redes sociales. La programación de sus actuaciones forma parte de su «modus operandi» y provoca que la protesta por la muerte del menor griego no solo se realizara en Atenas u otras capitales griegas sino en las principales urbes del mundo.

 

En España, la convocatoria se hizo en Barcelona, Murcia, Burgos, Madrid, Salamanca... El poder de internet para este movimiento antiglobalización -valga la paradoja- es fundamental. Nada más hay que echar un vistazo a algunas páginas como Nodo50, donde se recogen en una agenda los actos previstos por este colectivo.

 

¿De izquierdas o de derechas? Usted que cree…




Publicado por medicinanuclear @ 23:46  | CAMPA?A
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