Martes, 21 de abril de 2009


 

Quien haya ido en el cercanías, mal llamado metro, a Ciudad Expo lo habrá comprobado. El tren sale a la superficie en la estación de  Blas Infante para atravesar el Guadalquivir viéndose el “bonito” paisaje de las chabolas junto al río ( ¿consecuencia de la “acelerada modernización que Monteseirín somete a Sevilla”, como dice Chaves?) y llega a San Juan Bajo una estación en medio de la nada. Luego entra en un túnel y empiezan unas curvas pronunciadas que se acrecientan en el último tramo en el que va en superficie, bordeando la autovía de Mairena. Observamos que el tren va muy despacio. Como las curvas son muy cerradas el trenecito tiene que ir muy lento.

Si uno se pone a pensar, con este diseño los trenes  correrían peligro de descarrilamiento si fuesen a una velocidad moderada o el tren fuera de más de dos vagones. ¿Por qué se diseña un trayecto que es nuevo con tantas curvas?. Muy fácil, porque se ha dinero al máximo.

El metro de Sevilla es un verdadero escándalo, tanto por el tiempo que ha tardado en construirse, como por el diseño desastroso ahorrando costes ( la mayor parte en superficie, curvas de radio demasiado pequeños paneles dinámicos sin funcionar, estaciones en lugar inadecuado o lejano como la de Pablo de Olavide, trenes insuficientes etc.) y ocultando una serie de sucesos ( descarrilamiento sobre la Se-30, hundimiento del kiosko del Cristina, que nunca ni la Junta de Andalucía ni el Ayuntamiento han explicado.

Así que no me voy a montar mas en el cercanías, porque yo, como dice un eslogan publicitario, no soy tonto.

 


Publicado por Moebiussss @ 18:41
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